La playa principal de San Agustinillo es pública y accesible para cualquiera. Pero la geografía costera de este rincón de Oaxaca —cabos rocosos, acantilados, arroyos estacionales— ha creado una serie de ensenadas y playas menores que por razones de acceso o por haber sido adoptadas por algún negocio privado funcionan de manera distinta a las playas abiertas. Algunas son genuinamente salvajes y requieren esfuerzo para llegar. Otras son “privadas” en el sentido de que pertenecen a un hotel o negocio que controla el acceso. Y algunas están técnicamente abiertas pero pocas personas las conocen o llegan hasta ellas.
Esta guía es para quienes quieren salir del circuito habitual y descubrir aguas más tranquilas, sin turistas de paso y sin palapa en vista.
Antes de Hablar de Playas: El Marco Legal
En México, todas las playas son federales por ley. El artículo 27 de la Constitución establece que la zona federal marítima terrestre —los primeros 20 metros tierra adentro desde la línea de marea más alta— es de propiedad de la nación y no puede ser privatizada. Esto significa que en teoría, ninguna playa puede ser completamente privada ni negarte el acceso una vez que llegas al agua.
En la práctica, lo que sí puede ser privado es el camino de acceso que atraviesa terreno de alguien, el estacionamiento frente a una playa, o las instalaciones (sombrillas, palapas, baños) que un negocio ha construido en la zona concesionada. Si llegas a una playa y el camino de acceso cruza propiedad privada, el dueño puede legalmente negarte el paso. Una vez en el agua, no.
Dicho esto, la mayoría de las playas de acceso difícil en este corredor no son privatizadas — simplemente son difíciles de llegar.
Playa Mermejita
La más conocida de las playas “alternativas” del corredor es Playa Mermejita, ubicada entre San Agustinillo y Mazunte. No está privatizada — es acceso libre — pero sí tiene características que la mantienen relativamente poco concurrida: el acceso a pie desde San Agustinillo requiere cruzar las rocas al final de la bahía (posible en marea baja, complicado en marea alta), y desde Mazunte hay un sendero que baja por la ladera sur de la playa.
El carácter de Mermejita es radicalmente distinto a las playas de los pueblos vecinos. El oleaje es potente y desordenado — resultado de la exposición directa al Pacífico abierto sin ningún cabo que la proteja —, la arena es más gruesa y oscura, y no hay ninguna instalación: sin palapas, sin vendedores, sin servicios de ningún tipo. En temporada de lluvias, el arroyo que desemboca en el extremo este de la playa aumenta caudal y puede dificultar el acceso desde ese lado.
Nadar en Mermejita no es recomendable para la mayoría de los visitantes. Las corrientes son fuertes e impredecibles. La playa es extraordinaria para caminar, contemplar, y fotografiar — las vistas de los acantilados son de las mejores del corredor — pero el agua hay que tomarla con mucho respeto.
Cómo llegar: A pie desde San Agustinillo (25 minutos, cruzando rocas) o desde Mazunte (20 minutos por sendero). En mototaxi desde Mazunte hasta la entrada del sendero (10 minutos).
Playas en la Zona de Puerto Ángel: Playa del Panteón y Otras Ensenadas
Puerto Ángel tiene varias ensenadas pequeñas además de su bahía principal. La Playa del Panteón —nombrada así por su cercanía al cementerio del pueblo— es la más tranquila de las playas de Puerto Ángel, un tamaño que facilita la calma relativa incluso en temporada alta. No es privada, pero sí es menos visitada que la playa principal y tiene mejor snorkel gracias al fondo rocoso de su extremo norte.
Más allá de Playa del Panteón, caminando hacia el este por el camino que bordea los acantilados sobre el mar, se llega a unas ensenadas pequeñas que localmente se conocen simplemente como “las caletas”. Son accesibles desde el camino costero, sin instalaciones, con agua generalmente más calmada que las playas expuestas al sur. El camino de acceso es de tierra y hay que descender por una pendiente corta.
Cómo llegar: Desde San Agustinillo, taxi colectivo o mototaxi a Puerto Ángel (20 minutos, 25–35 MXN). Desde Puerto Ángel, a pie hasta las ensenadas (15–20 minutos caminando).
Playas en Propiedades de Hoteles y Ecohoteles
En la ladera sobre San Agustinillo y en las zonas entre pueblos, han surgido en los últimos años varios pequeños ecohoteles y posadas de montaña que tienen acceso exclusivo —o semi-exclusivo— a porciones de costa. No son playas privatizadas en el sentido legal, pero el acceso práctico es a través de los terrenos del hotel.
En estos casos, el hotel suele permitir el acceso a no-huéspedes previo consumo en su restaurante o bar. El trato informalmente establecido es: llegas, consumes algo, y tienes acceso a su playa o terraza de mar durante el tiempo que estés consumiendo.
Esta modalidad es especialmente común en los establecimientos más pequeños y boutique que han proliferado en los últimos cinco a ocho años. Si ves en redes sociales una imagen de una piscina sobre el mar o una playa de piedras especialmente íntima sin señal de palapa, probablemente pertenece a uno de estos lugares.
Cómo acceder: Pregunta directamente al llegar. La mayoría de estos establecimientos están abiertos a recibir visitantes no-huéspedes en su espacio de restaurante o terraza. Algunos tienen un cargo de ingreso de 100–200 MXN que se abona al consumo.
Una Ensenada Sin Nombre al Este de San Agustinillo
En el extremo este de la playa de San Agustinillo, donde las rocas forman un promontorio que separa la bahía principal de la siguiente ensenada en dirección a Puerto Ángel, hay una pequeña playa de piedra y arena que a la mayor parte de los visitantes les pasa desapercibida. No tiene nombre oficial en los mapas.
Para llegar hay que escalar unas rocas de altura moderada —no técnico, pero hay que tener cuidado con el calzado y el oleaje— y bajar al otro lado. La distancia desde el extremo este de la playa principal es de unos 200 metros horizontales pero con el ascenso y descenso suma unos 15–20 minutos.
La recompensa es una pequeña cala de arena gruesa protegida por los mismos farallones rocosos que hacen el acceso difícil. En temporada baja o en días entre semana, es posible tenerla completamente para uno solo. El agua es ligeramente más calma que en la playa principal por el ángulo de protección de las rocas.
Consejo: Consulta las condiciones de oleaje antes de ir. El acceso se complica y puede ser peligroso con mar de fondo fuerte.
El Criterio General para Explorar Playas Desconocidas
Si ves en un mapa o en fotos de satélite una ensenada entre San Agustinillo y los pueblos vecinos que no reconoces, la pregunta más útil no es “¿es privada?” sino “¿cómo se llega?” En la mayoría de los casos, el acceso existe, solo requiere caminar o preguntar a alguien del lugar que conozca el camino.
Los pescadores locales son la mejor fuente de información sobre playas de difícil acceso. Ellos navegan estas costas regularmente y saben exactamente qué hay detrás de cada punta. Una conversación en la playa principal con alguno de los pescadores que preparan sus redes por la mañana puede revelar más sobre la geografía local que cualquier mapa digital.
[ ENCUESTA RÁPIDA ]