San Agustinillo no es Puerto Escondido. No tiene el Tubo legendario ni las olas que aparecen en revistas internacionales de surf. Pero tiene algo que muchos surfistas prefieren cuando llevan tiempo en el agua: olas más amables, acceso fácil, agua caliente y una playa que puedes recorrer caminando para entender qué está pasando antes de mojarte.
Lo interesante es que la bahía de San Agustinillo —con su forma de media luna y los dos extremos rocosos que la cierran— genera condiciones distintas dependiendo de dónde te pares. Hay días en que el extremo poniente regala derechas limpias mientras el centro de playa está cerrado, y días en que todo se abre hacia la izquierda desde la punta oriente. Leer eso bien marca la diferencia entre una sesión memorable y dos horas peleando contra el whitewater.
Esta guía es para surfistas que ya tienen cierta base —no principiantes totales— y quieren aprovechar mejor lo que San Agustinillo tiene.
La forma de la bahía y por qué importa
La playa mide aproximadamente 800 metros de extremo a extremo. Al poniente (hacia Mazunte) hay una formación rocosa que sobresale levemente y que actúa como punto de quiebre natural. Al oriente (hacia Puerto Ángel) hay otra punta más pronunciada, con rocas visibles a marea baja, donde la profundidad cambia abruptamente.
El fondo es arena con algunas piedras dispersas en los extremos. Eso significa que los bancos de arena se mueven con la temporada y que el mismo spot puede comportarse diferente de una semana a otra. En temporada de lluvias (junio a octubre) los ríos cercanos arrastran sedimento que modifica el fondo. Las mejores formaciones suelen consolidarse entre agosto y noviembre.
La punta poniente: derechas largas cuando el swell viene del sur-suroeste
Este es el spot favorito de quienes visitan San Agustinillo con tabla larga. Cuando la dirección del swell tiene componente del suroeste, la punta poniente crea un barrido hacia la derecha que puede durar entre 50 y 80 metros en buen día. No es una ola poderosa —rara vez supera 1.5 metros— pero tiene tiempo suficiente para hacer dos o tres maniobras cómodas.
La marea óptima aquí es media tirando a baja. Con marea alta el agua cubre la piedra guía y la ola pierde su forma, se vuelve más cerrada. Con marea muy baja aparecen rocas que conviene conocer antes de caerse.
Cómo llegar: desde la playa principal camina hacia la izquierda (mirando al mar). Llegas al extremo de la playa donde hay palapas de pescadores. El agua está a unos 30 metros de ahí. Puedes observar desde la orilla unos 15 minutos antes de entrar.
Nivel recomendado: intermedio. Hay que saber paddlear con cierta eficiencia porque el pico no está justo en la orilla.
El centro de playa: olas cerradas y secciones para shortboard
El centro es donde la mayoría de los turistas se mete porque es el acceso más fácil. Las olas aquí dependen totalmente del banco de arena del momento. Pueden ser buenas —con secciones que se abren y permiten hacer un recorte— o pueden ser un muro que rompe todo junto y no da espacio.
Lo que suele funcionar en el centro son olas para shortboard cuando hay un swell moderado (entre 0.8 y 1.2 metros de cara). Si el swell sube mucho, el centro se pone violento y desorganizado. En esos días es mejor irse a los extremos.
Las izquierdas en el centro existen pero son cortas. Sirven para quienes están aprendiendo a surfear hacia ese lado, pero no para buscar una ola de 60 metros. Más bien son secciones de 15-20 metros que terminan en un cierre.
Tip: observa dónde está rompiendo la espuma más ordenada. Si ves una línea que no se cierra al mismo tiempo, ese es tu pico.
La punta oriente: izquierdas con más potencia
Este es el spot más exigente de la bahía. La punta oriente concentra el swell con más fuerza y las olas rompen sobre un fondo que cambia rápido —hay secciones de arena profunda y otras con piedra. Las izquierdas aquí pueden ser rápidas y huecas cuando el swell viene con algo de energía.
El problema: la entrada y salida no son triviales. Hay rocas que conviene conocer de antemano, preferiblemente caminando por la orilla en marea baja antes de meterte. Si te caes en el lugar equivocado, el rasponazo es real.
En buen día con swell del sur puro (180-200 grados), la punta oriente ofrece las mejores izquierdas de toda la bahía. La ola puede tener cara de 1 a 1.8 metros y da tiempo para una maniobra de fondo y un recorte.
Nivel recomendado: intermedio-avanzado. No para principiantes ni para quienes no se sienten cómodos con rocas.
Cómo llegar: desde la playa principal camina hacia la derecha (mirando al mar). Pasa las últimas palapas y sigue por el sendero costero unos 5 minutos. La entrada al agua es visible.
Cómo leer el swell antes de salir
En San Agustinillo no hay app de surf hiperlocal. Las herramientas más útiles son Surfline (zona Oaxaca/Puerto Ángel) y Windguru para ver el período y la dirección. Un período de más de 14 segundos casi siempre significa olas con más forma y potencia. Un período de 8-10 segundos da olas más juntas y sin tanto tiempo entre sets.
La dirección importa mucho:
- Swell del sur-suroeste (200-240 grados): favorece la punta poniente, derechas más largas.
- Swell del sur puro (170-200 grados): activa mejor la punta oriente, izquierdas más consistentes.
- Swell del sur-sureste (menos común): puede crear picos en el centro que normalmente no existen.
El viento local también importa. Por la mañana suele estar calmado (offshore o sin viento), lo que mejora la forma. A partir del mediodía el viento terral puede picar la superficie y arruinar la sesión. Las mejores condiciones suelen ser entre las 6:30 y las 10:00 de la mañana.
Qué tabla llevar
Para la punta poniente y sus derechas lentas, una tabla larga (longboard) o un malibu de 8 a 9 pies saca el máximo partido. La ola es lenta y se disfruta mejor con volumen.
Para la punta oriente y sus izquierdas con más velocidad, un shortboard de entre 6’2” y 7’0” funciona bien. Algo con más rocker para entrar en olas más pronunciadas.
Si solo vas a llevar una tabla y quieres surfear los tres spots, un fish o un funboard de 7’0” a 7’6” es el compromiso más versátil.
Renta de tablas en San Agustinillo
Hay dos o tres instructores locales que rentan tablas directamente en la playa. El precio ronda entre 100 y 150 pesos por hora. Si vas a pasar varios días surfeando, negocia una tarifa diaria —generalmente queda en 300-400 pesos por sesión de dos horas.
No hay tienda de surf formal en el pueblo. Si tu tabla necesita reparación urgente, en Mazunte (15 minutos caminando o 5 en moto) hay quien trabaja el poliéster.
Temporada y consistencia
Los meses de mayor swell en esta costa son julio, agosto y septiembre, que coinciden con la temporada de ciclones en el Pacífico. Los sistemas tropicales generan groundswells que llegan a la bahía con olas de entre 1.5 y 2.5 metros, a veces más. Es la temporada favorita de los surfistas locales.
De diciembre a marzo hay olas pero son menos consistentes y generalmente más pequeñas. Sin embargo, el agua está despejada, hay menos lluvia y la convivencia en el agua es más tranquila porque hay menos surfistas.
Abril y mayo pueden ser planos varios días seguidos. Junio marca el inicio del aumento de swell.
Etiqueta en el agua
San Agustinillo es un pueblo pequeño. Los surfistas que se portan mal en el agua (hacen drop-in constantemente, son agresivos en el pico) terminan siendo conocidos. Al revés también: si eres respetuoso, los locales suelen orientarte sobre qué spot está mejor ese día.
Regla básica: quien está parado más hacia el pico (más cerca del rompimiento) tiene prioridad. Si dudas, deja pasar.
La bahía no está saturada como otros spots más famosos. En días normales hay entre 5 y 15 personas en el agua. En temporada alta pueden ser más, pero difícilmente llega a los niveles de locout que se ven en destinos más conocidos.
Sal temprano, observa bien antes de entrar, y disfruta. San Agustinillo recompensa a quien se toma el tiempo de conocerla.
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