A diez minutos en colectivo de San Agustinillo está Mazunte, y en Mazunte hay un jardín que la mayoría de los visitantes pasan de largo porque están ocupados buscando crema corporal o caminando hacia Punta Cometa. Ese jardín es uno de los lugares más interesantes de toda la costa oaxaqueña y no hay ningún motivo para ignorarlo.
El Jardín Etnobotánico de Mazunte no es un parque de flores bonitas. Es una colección viva de plantas medicinales, alimenticias y rituales de la región, mantenida por la cooperativa local con apoyo de investigadores, y administrada con un enfoque serio sobre el conocimiento tradicional zapoteca y chontal de esta franja de la costa.
Cómo llegar desde San Agustinillo
El trayecto desde San Agustinillo a Mazunte se hace en colectivo (camioneta de ruta) desde la entrada al pueblo, en la carretera principal. El costo es de 15 a 20 pesos y el viaje toma entre 8 y 12 minutos dependiendo del tráfico.
En Mazunte, el jardín está ubicado en la parte alta del pueblo, cerca de las instalaciones de la cooperativa Cosméticos Naturales. Si llegas al pueblo y preguntas por el jardín etnobotánico, cualquier habitante te señala para dónde ir. La caminata desde la entrada al pueblo es de unos 5 a 7 minutos subiendo por la calle principal.
El jardín abre generalmente de martes a domingo, de 10am a 4pm, aunque los horarios han variado con el tiempo y es recomendable confirmar en el momento. La entrada tiene un costo simbólico de 30 a 50 pesos por persona, que va directo a la cooperativa.
Qué hay en el jardín
El terreno no es enorme pero está organizado de forma que caminarlo toma entre 45 minutos y dos horas dependiendo de tu nivel de curiosidad y si tienes guía.
Las plantas están categorizadas por uso: medicinales, alimenticias, rituales, tintóreas. Muchas tienen letreros en español y en zapoteco con el nombre local, el uso tradicional y la parte de la planta que se utiliza (raíz, hoja, corteza, fruto).
Entre las más interesantes que se pueden ver:
Copal (Bursera spp.) — Hay varias especies de copal en el jardín. El copal resinoso que se usa en ceremonias y que el humo sea medicinal para problemas respiratorios según la tradición local. La resina también tiene usos dermatológicos.
Hierba santa (Piper auritum) — Una planta enorme de hoja ancha con olor anisado intenso. En la cocina oaxaqueña envuelve tamales y aromatiza caldos. En medicina tradicional se usa para problemas digestivos y como antiinflamatorio.
Chaya (Cnidoscolus aconitifolius) — Parecida a la ortiga, la chaya es uno de los vegetales más nutritivos de Mesoamérica. Rica en hierro, calcio y vitamina C. Se consume cocida y aparece en varios platillos de la costa.
Toronjil morado y blanco — Variedades de melissa que los curanderos de la región usan para calmar el sistema nervioso, el insomnio y la ansiedad. La diferencia entre las variedades no es solo visual sino en la concentración de aceites esenciales.
Epazote silvestre — Familiar en cualquier cocina mexicana, pero verlo en su forma silvestre y no en el puesto del mercado tiene algo diferente. En el jardín hay una variedad local de hoja más oscura que la comercial.
Las visitas guiadas
Si el jardín tiene guía disponible el día que visitas, tómalo. No lo dudes. Los guías son parte de la comunidad local y conocen estas plantas no desde la biología académica sino desde el uso cotidiano. Te van a contar cosas que no están en ningún letrero: que tal planta la usaba la abuela de fulano para los partos, que esta otra la trae el curandero del pueblo de más arriba cuando baja al mercado.
Ese tipo de conocimiento encarnado, situado, con nombres de personas y lugares específicos, es exactamente lo que hace diferente a este jardín de un herbario académico.
Las visitas guiadas se organizan en el momento si hay grupo. A veces hay una pequeña presentación en la entrada sobre la historia del jardín y el trabajo de la cooperativa. El guía acepta propina aunque no es obligatoria; 50 o 100 pesos adicionales es lo que suele dejar la gente.
La cooperativa y el contexto
El Jardín Etnobotánico de Mazunte no existe en aislamiento. Forma parte de un proyecto comunitario más amplio que empezó en los años 90 cuando el gobierno mexicano prohibió la captura de tortugas marinas en esta costa, lo que destruyó la economía local de un golpe.
La comunidad de Mazunte respondió con diversificación: cosméticos naturales, ecoturismo, comercio justo. El jardín es parte de esa reconversión, una forma de valorizar el conocimiento tradicional y crear una alternativa económica que no destruya el ecosistema.
Entender ese contexto cambia la forma en que se visita el jardín. No es solo un paseo entre plantas bonitas. Es parte de una historia de resiliencia comunitaria que sigue en curso.
Combinar la visita con lo demás de Mazunte
Mazunte tiene otras paradas que combinan bien con el jardín. Cosméticos Naturales, la cooperativa original, tiene tienda donde puedes comprar cremas, jabones y aceites elaborados con muchas de las plantas del jardín. Los precios son razonables y la calidad es buena.
Punta Cometa, el punto más al sur del México continental, está a una caminata de 20 a 30 minutos desde el centro del pueblo. Si la visita al jardín la haces en la mañana, puedes caminar a la punta para el mediodía y luego comer en alguno de los restaurantes de Mazunte antes de regresar a San Agustinillo.
El restaurante Armadillo, sobre la playa de Mazunte, tiene comida sencilla y buena vista. El precio de un plato fuerte está entre 90 y 140 pesos.
Por qué vale la pena y no solo como relleno de tiempo
El jardín etnobotánico de Mazunte tiene el problema de que no “se ve” como algo importante desde afuera. No hay cartel grande, no hay tour en el malecón que lo incluya como parada estrella, no está en los mismos recomendados que la liberación de tortugas o el snorkel.
Eso lo hace más interesante, no menos. Es el tipo de lugar al que llegan las personas curiosas que quieren entender dónde están más allá de la playa y el mezcal. Si te importa la relación entre las comunidades locales y el entorno natural, si te interesa la medicina tradicional como sistema de conocimiento, si simplemente quieres ver algo diferente durante una tarde en esta costa, el jardín es exactamente eso.
Y salir de San Agustinillo por dos horas hacia Mazunte es tan fácil que no hay excusa para no ir.
[ ENCUESTA RÁPIDA ]