La mayoría de la gente llega a San Agustinillo pensando en las tortugas, el surf o simplemente sentarse en la playa con un coco. Pero si te detienes un momento y miras hacia los árboles, los acantilados o el cielo sobre el mar, te encuentras con un mundo de aves que pocos viajeros se detienen a observar. Esta costa es un corredor importante para aves migratorias, y el ecosistema que rodea los pueblos —selva baja caducifolia, manglar, playas, acantilados rocosos— concentra una diversidad que sorprende.
El entorno que hace posible tanta variedad
Entre San Agustinillo y Mazunte hay varios microambientes distintos que atraen diferentes especies. La playa abierta y las rocas en los extremos de la bahía atraen aves marinas. La vegetación que sube por los cerros hacia Mazunte alberga colibríes y aves de sotobosque. El arroyo que corre cerca del centro naturista de Mazunte funciona como corredor para aves que necesitan agua dulce. Y los jardines y árboles frutales del pueblo atraen una variedad constante de visitantes.
No necesitas equipo profesional para disfrutar esto. Con binoculares básicos y algo de paciencia en las horas correctas, puedes ver fácilmente 20 o 30 especies diferentes en un solo día.
Colibríes: los más fáciles de encontrar
Los colibríes son probablemente las aves más accesibles para el observador casual porque no necesitas salir al campo: aparecen en los jardines del pueblo, en las flores de las cabañas, en los árboles que dan sombra a los restaurantes.
Colibrí corona violeta (Eupherusa eximia) — Uno de los más comunes en la zona. El macho tiene una corona iridiscente que bajo la luz directa del sol brilla en violeta intenso. Se ve frecuentemente en los arbustos con flores rojas o naranja cerca de las cabañas.
Amazilia berilo (Amazilia beryllina) — Verde brillante con pico recto y vuelo rápido. Aparece en casi cualquier jardín con flores. Es el colibrí que más confunden los visitantes porque “solo parece verde” hasta que lo ves con buena luz.
Colibrí canela (Amazilia rutila) — Tiene partes inferiores de color canela rojizo que lo hacen fácil de identificar. Frecuente en los árboles de floración cerca del camino entre San Agustinillo y Mazunte.
La mejor hora para ver colibríes es temprano en la mañana, entre las 7 y las 9, cuando están activos y las flores todavía tienen néctar fresco. También hay actividad por la tarde antes de que baje el sol.
Aves marinas sobre la bahía
Sentado en cualquier punto de la playa con una cerveza o un café, puedes observar el ir y venir de las aves marinas sin necesidad de moverse.
Pelícano café (Pelecanus occidentalis) — El más visible. Vuela en formación rasando las olas, y cuando detecta un pez se lanza en picada con esa pose característica de cabeza hacia abajo. Es casi imposible no verlo.
Fragata magnífica (Fregata magnificens) — La que parece un cometa negro con cola bifurcada. Planea durante horas sin mover las alas, aprovechando las corrientes térmicas. Es un ave que no puede posarse en el agua porque sus plumas no son impermeables, así que todo su tiempo de “descanso” lo pasa en el aire. El macho tiene una bolsa roja en la garganta que infla durante el cortejo.
Bobos (Sula spp.) — Se ven con más frecuencia en los meses de verano. Se lanzan al agua en grupo desde altura, generando un espectáculo bastante cinematográfico.
Gaviota reidora (Leucophaeus atricilla) — La gaviota más común de la zona. En invierno pierde la capucha negra y queda con la cabeza blanca y manchas grises detrás de los ojos.
En los acantilados entre San Agustinillo y Mazunte
El camino que conecta los dos pueblos bordeando el cerro pasa cerca de acantilados que dan directamente al mar. Es uno de los mejores puntos de observación de la zona.
Cormorán neotropical (Nannopterum brasilianum) — Se posa en las rocas con las alas abiertas, secándose. A diferencia del pelícano, sus plumas sí se mojan y necesitan secarse al sol después de bucear.
Garza tricolor (Egretta tricolor) — Se ve en las áreas más tranquilas donde las rocas forman pozas. Caza con mucha paciencia, inmóvil durante minutos antes de lanzar el pico al agua.
Martín pescador norteño (Megaceryle alcyon) — Aparece en los arroyos y en los bordes rocosos. Tiene un trino ruidoso y característico que lo delata antes de verlo.
Aves de interior y migratorias
En los meses de octubre a marzo, San Agustinillo y Mazunte reciben aves migratorias que vienen del norte de América.
Reinita amarilla (Setophaga petechia) — Pequeña, amarilla, hiperactiva. Se mueve constantemente entre las ramas buscando insectos. Es de las primeras en aparecer en octubre y de las últimas en irse.
Tirano occidental (Tyrannus verticalis) — Más grande, gris por arriba y amarillo por abajo. Se posa en cables o ramas expuestas y sale a atrapar insectos al vuelo.
Mosquero cardenalito (Pyrocephalus rubinus) — El macho es uno de los más espectaculares: rojo brillante con alas y cola negras. Las hembras son más discretas, café con tinte rosado en el pecho. Se ven cerca de los jardines y cultivos.
Entre las residentes todo el año, el zenzontle tropical (Mimus gilvus) es el cantante más notable. Canta casi ininterrumpidamente al amanecer, imitando otros pájaros y sonidos del ambiente. Si escuchas algo que no puedes identificar, probablemente es el zenzontle.
El camino a Punta Cometa: hotspot de observación
La ruta hacia Punta Cometa desde Mazunte atraviesa vegetación densa que es excelente para aves de sotobosque. En los primeros 20 minutos de la caminata, antes de que el terreno se abra hacia el acantilado, es donde más diversidad encuentras.
Aquí aparecen con frecuencia:
- Coa de pecho rojo (Trogon elegans) — Uno de los más hermosos de la zona, con plumaje verde metálico y pecho rojo.
- Carpintero de Arizona (Dryobates arizonae) — Escucha el tamborilleo antes de verlo.
- Saltapalo rayado (Lepidocolaptes affinis) — Trepa los troncos en espiral buscando insectos bajo la corteza.
Consejos prácticos
Hora: Las dos mejores ventanas son de 6:30 a 9:00 AM y de 4:30 a 6:30 PM. Al mediodía la actividad baja considerablemente y el calor hace la experiencia menos agradable.
Equipo mínimo: Binoculares de 8x42 son la combinación más versátil. Si no tienes, algunos de los guías de tortugas en Mazunte también hacen recorridos de aves y tienen equipo prestado.
App útil: Merlin Bird ID de Cornell Lab es gratuita y tiene mapas de especies para México. También tiene identificación por canto, que es extremadamente útil cuando escuchas algo pero no puedes verlo.
Ropa: Colores neutros (verde, café, gris). No necesitas ropa especial pero evita los colores brillantes que pueden ahuyentar algunas especies más tímidas.
Temporada: Noviembre a febrero es el mejor período: hay migratorias del norte sumándose a las residentes, el clima es más fresco y agradable para caminar, y la vegetación después de las lluvias está exuberante.
San Agustinillo no está en ninguna guía especializada de avistamiento de aves, y eso es precisamente su encanto. No hay tours masivos, no hay competencia entre fotógrafos, y la tranquilidad del pueblo hace que las aves estén mucho más relajadas que en sitios con más tráfico de visitantes.
[ ENCUESTA RÁPIDA ]