La pregunta me la hacen seguido: “¿Y si voy en agosto? ¿Llueve mucho?” La respuesta honesta es sí, llueve, pero eso no significa que el viaje sea un error.
Fui por primera vez a San Agustinillo en temporada de lluvias casi por accidente, porque los vuelos en septiembre eran considerablemente más baratos y tenía una semana libre. Lo que encontré no fue el desastre que algunos describen, sino un lugar distinto al que aparece en las fotos de Instagram: más verde, más húmedo, más vacío y, en muchos sentidos, más auténtico.
Esta guía existe para que puedas decidir con información real, no con el sesgo de las agencias que solo hablan de temporada alta.
Cuándo es la temporada de lluvias
La temporada de lluvias en la costa de Oaxaca va aproximadamente de junio a octubre, con el pico en agosto y septiembre. Las lluvias no son continuas durante todo el día, al estilo de un monzón asiático, sino que suelen concentrarse en las tardes y noches, con mañanas frecuentemente despejadas.
Julio tiene un fenómeno curioso llamado “canícula” o “veranillo”, una pausa en las lluvias que puede durar de una a tres semanas, generalmente en la segunda mitad del mes. Si tienes flexibilidad, esa ventana puede darte varios días seguidos con sol.
Octubre marca la transición: las lluvias empiezan a disminuir, el mar se calma y el paisaje todavía está muy verde. Es quizás el mes más subestimado del año para visitar.
Lo que cambia en la temporada de lluvias
El mar: este es el cambio más importante. El mar en temporada de lluvias tiende a estar más movido, con oleaje más fuerte y mayor turbidez. El agua no está tan clara como en diciembre o enero, y hay días en que nadar es menos recomendable, especialmente en la playa principal de San Agustinillo, que tiene corrientes.
Que el mar esté más movido no significa que no se pueda surfear, al contrario: los surfistas experimentados prefieren la temporada de lluvias precisamente porque hay más olas. Pero para nadar tranquilamente o hacer snorkel, las condiciones son menos ideales.
La vegetación: el paisaje cambia radicalmente. La Sierra Sur se vuelve intensamente verde, casi de un verde imposible. Los cerros alrededor de Mazunte y Puerto Ángel, que en temporada seca lucen pardos y resecos, se transforman. Para quien aprecia la naturaleza y el paisaje, temporada de lluvias tiene una belleza que temporada seca no tiene.
Los turistas: se van. Esto puede ser exactamente lo que buscas o exactamente lo que te preocupa. La playa está prácticamente para ti. Los restaurantes tienen más tiempo para atenderte, los precios de hospedaje bajan, y la dinámica del pueblo es más tranquila y local. Si lo que buscas es el ambiente animado de temporada alta con música en los bares, grupos internacionales y todos en la playa al mismo tiempo, esto no es tu temporada.
Los precios: bajan, especialmente en alojamiento. Es común encontrar cuartos que en enero cuestan 800 o 1,000 pesos por noche disponibles en agosto por 400 o 500. Algunos negocios cierran o reducen horarios, pero los esenciales permanecen abiertos.
Lo que no cambia
La comida sigue siendo igual de buena. Los restaurantes que permanecen abiertos mantienen su calidad. El pescado fresco sigue llegando todos los días. El mezcal sigue siendo el mezcal.
Las tortugas, de hecho, están más activas. La temporada de anidación de las tortugas golfina en esta costa es precisamente entre agosto y noviembre. Si el avistamiento de tortugas está en tu lista, temporada de lluvias es cuando más probabilidades tienes de ver desoves nocturnos en la playa.
La gente local es la misma. Hay algo que cambia en la dinámica de un pueblo turístico cuando los turistas no están: la gente respira diferente, te trata diferente, tiene más tiempo para conversar. En más de una ocasión he tenido conversaciones con personas locales durante temporada de lluvias que en temporada alta simplemente no habrían sido posibles porque todo el mundo está ocupado sirviendo.
Los paisajes siguen siendo espectaculares. Los atardeceres en temporada de lluvias son fenomenales: las nubes dan colores que el cielo despejado de temporada seca no puede igualar.
Los riesgos reales
Hay que ser honesto sobre lo que puede salir mal.
Tormentas tropicales y huracanes: la temporada de huracanes en el Pacífico mexicano coincide con la temporada de lluvias. La costa oaxaqueña no es zona de impacto frecuente de huracanes, pero no es imposible. En los últimos años ha habido algunos ciclones que afectaron la región con lluvias intensas y oleaje peligroso. Es poco probable que coincidas con uno, pero no es riesgo cero. Revisa el pronóstico antes de ir y durante el viaje.
Caminos: en los municipios alrededor de San Agustinillo, algunas brechas y caminos de terracería pueden volverse intransitables temporalmente después de lluvias muy intensas. El acceso principal por la carretera costera 200 es pavimentado y generalmente no presenta problemas, pero si planeas explorar fuera de las rutas principales, ten esto en cuenta.
Humedad: la humedad en agosto y septiembre es considerable. Si eres sensible al calor húmedo, puede ser agotadora. La ropa tarda más en secarse, los electrónicos pueden resentirlo y la sensación térmica es más alta que la temperatura real.
Disponibilidad de servicios: algunos negocios cierran en temporada baja. Restaurantes que en enero están llenos pueden estar cerrados en agosto. No asumir que todo va a estar disponible; investigar antes de llegar.
El caso a favor de temporada de lluvias
Los que mejor disfrutan San Agustinillo en temporada de lluvias suelen ser viajeros con experiencia, que no dependen de condiciones perfectas de mar para pasarla bien, que valoran la tranquilidad sobre la animación social, y que pueden encontrar el valor estético en el paisaje verde y los atardeceres dramáticos.
También es buena época para quedarse más tiempo. El presupuesto rinde más, el ritmo es más lento y puedes conocer el lugar con más profundidad. Una semana en temporada de lluvias puede sentirse más larga y más completa que una semana en temporada alta, cuando todo pasa muy rápido y nunca terminas de conectar con nada.
Los surfistas la conocen bien. La franja de julio a noviembre tiene algunos de los mejores días de olas en esta costa. Si surfeas, esto es información útil.
Qué llevar si vas en temporada de lluvias
- Impermeable ligero o poncho: las lluvias vespertinas son cortas pero intensas.
- Calzado que aguante el barro: sandalias resistentes al agua o zapatos que se puedan mojar.
- Repelente de insectos: los mosquitos son más activos en temporada de lluvias.
- Bolsas herméticas para electrónicos: la humedad y las lluvias pueden dañar cámaras y teléfonos.
- Paciencia y flexibilidad: algunos días simplemente no van a ser de playa, y está bien.
Veredicto
¿Vale la pena ir en temporada de lluvias? Depende de ti. Si tu imagen ideal de vacaciones es playa de sol intenso, turistas internacionales y mar tranquilo todos los días, espera a diciembre o enero.
Pero si buscas un lugar auténtico con precios accesibles, tortugas en la playa de noche, atardeceres que quitan el aliento y la sensación de tener un rincón del mundo casi para ti solo, la temporada de lluvias en San Agustinillo es subestimada y, para el viajero correcto, perfecta.
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